La salud global no parte de un terreno neutral y, tal como expone la jueza Susana E. Medina en el documento publicado por la Asociación Internacional de Mujeres Jueces, las mujeres enfrentan desafíos médicos radicalmente distintos marcados tanto por su biología como por las pesadas cadenas de los roles socioculturales. Aunque hombres y mujeres comparten numerosas condiciones clínicas, las normas culturales tradicionales han condicionado históricamente el acceso femenino a una atención integral, obligando a instrumentos internacionales como la CEDAW a exigir a los Estados que garanticen una igualdad absoluta en servicios esenciales que van desde la planificación familiar hasta el parto.

El impacto de estas desigualdades estructurales se entrelaza de forma directa con factores socioeconómicos y psicosociales alarmantes, donde la violencia de género emerge como una de las amenazas más devastadoras para la integridad física y mental de las mujeres. A este panorama se suman realidades tan preocupantes como la alta prevalencia de VIH en jóvenes, las aterradoras tasas de violencia sexual y la persistente brecha salarial en el sector sanitario, donde ellas sostienen el 67% de la fuerza laboral pero perciben hasta un 24% menos de salario que sus colegas masculinos. Irónicamente, a pesar de ser más longevas, las mujeres experimentan mayores tasas de morbilidad y hacen un uso mucho más intensivo de los servicios sanitarios debido a su vinculación con la salud reproductiva, evidenciando que el sistema actual sigue cojeando gravemente en equidad.

Garantizar que la mitad de la población mundial alcance el más alto nivel de bienestar exige una transformación radical en la formulación de políticas públicas que dejen de tratar a los pacientes bajo un estándar masculino universal. Adoptar una perspectiva de género en la medicina no es una concesión ideológica, sino una necesidad imperativa para proteger a los grupos más vulnerables, derribar barreras sistémicas y asegurar que el derecho fundamental a la salud sea, de una vez por todas, una realidad justa y accesible para todas las mujeres.
Fuente: https://www.iawj.org/derecho-a-la-salud-de-la-mujer